Crisis de personal en el nuevo O’Horán
Enfermeros del hospital expresaron temor a que un paciente “se les muera” debido a que pasantes son quienes conforman el grueso del nosocomio
Por Fernando Hoil
Con más de una década dedicada a la enfermería y de haber trabajado gran parte de esos años en el antiguo Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, ahora que están asignados al nuevo centro hospitalario, personal de enfermería asegura que nunca había sentido tanto miedo de trabajar ante la responsabilidad que ahora cargan.
La transición hacia el nuevo nosocomio y bajo el esquema del IMSS-Bienestar les cambió sus jornadas laborales, ya que ahora llegan a atender hasta a 70 pacientes por apenas tres o cuatro enfermeros y hay una increíble rotación de personal de un área a otra para reforzar donde se necesita durante el día. Esa carga laboral ya está provocando crisis nerviosas, taquicardias, alteraciones en la presión arterial y un desgaste emocional entre el personal.
Personal de enfermería, que solicitó mantener su identidad bajo reserva por temor a posibles represalias, relató a Novedades Yucatán que la falta de trabajadores de este sector se agravó con la apertura del nuevo Hospital O’Horán, porque decenas de personas contratadas durante el proceso de transición decidieron renunciar al encontrarse con la magnitud de las jornadas y las condiciones laborales.
De acuerdo con su estimación, entre 80 y 100 personas habrían dejado sus puestos desde el cambio de hospital y a ese déficit se sumó recientemente la salida de los pasantes de enfermería que concluyeron su servicio social el pasado 31 de julio, quienes, pese a ser estudiantes, eran utilizados en los hechos como parte de la fuerza laboral día a día. Estos eran aproximadamente más de 80 estudiantes; ahora los basificados que quedan absorben esa carga de trabajo.
“El problema es que a ellos los toman como fuerza de trabajo cuando el pasante ni siquiera debería estar incluido en la plantilla laboral… La plantilla laboral debería estar completa y los pasantes deberían estar de más”, coincidieron en señalar.
La situación se vuelve más delicada durante los fines de semana debido a que existen contratos del IMSS-Bienestar que cubren determinadas jornadas, pero los domingos, especialmente durante el turno nocturno, buena parte de la responsabilidad permanece en manos del personal transferido desde el antiguo O’Horán.
Comentaron casos de áreas donde regularmente debería haber entre ocho y nueve enfermeros; sin embargo, no hay ese número, si acaso la mitad, y cuando el personal sale de vacaciones o toma días que se le deben, se quedan aún con menos trabajadores.
En los pocos descansos que tienen, o al encontrarse y coincidir en algún servicio, platican y reconfirman que algunos tienen menos suerte, pues en algunos pisos, a veces son hasta dos personas para atender a 56 pacientes, pero en otros llegan a estar hasta 70 personas hospitalizadas bajo la responsabilidad de solamente tres o cuatro.
La preocupación del personal es que eventualmente esa saturación pueda provocar una complicación grave en algún paciente y a esa emoción se suma la presión, debido a que cada enfermero firma hojas de responsiva de las personas que tiene asignadas, debido a que dichos documentos forman parte del expediente clínico del paciente.
“Si algo le pasa al paciente, la responsabilidad recae sobre mí, no sobre el hospital”, expresó una trabajadora.
